Hace tiempo publicamos un post sobre la importancia de ser prudentes con el uso de la electroestimulación: nos prometen milagros, que nos pondremos en forma sin necesidad de esfuerzo y sin dedicar casi tiempo. ¿Pero realmente merece la pena? Hay investigaciones en Israel que demuestran que la electroestimulación aplicada como método de entrenamiento puede originar graves problemas de destrucción de tejido muscular.

Electroestimulación y pérdida de tejido muscular – Blog Despierta y Entrena

Imagen de Gciriani.

La electroestimulación puede provocar rabdomiólisis

Un grupo de médicos de Israel y Suiza ha escrito una carta expresando su preocupación por los posibles efectos negativos de la electroestimulación cuando se utiliza sin control. La publicación The BMJ se ha hecho eco de sus palabras y el tema ha pasado a convertirse en uno de los temas más importantes en el sector de las ciencias del deporte en Israel.

Todo empezó cuando el Centro Médico Kaplan de Rehovot (Israel) tuvo que atender a un paciente de 20 años con fuertes dolores musculares, en el verano de 2015. El joven contó que acababa de completar una sesión de entrenamiento personal con electroestimulación, y se le diagnosticó la rabdomiólisis (destrucción de tejido muscular). Tuvo que ser tratado durante cinco días con una solución salina por vía intravenosa.

En diciembre se emitió un documental especial sobre los riesgos de la electroestimulación en la televisión israelí, y a raíz de eso más personas acudieron al mismo hospital con síntomas similares. Se diagnosticaron nuevos casos de rabdomiólisis.

En enero de este mismo año, las autoridades sanitarias israelíes emitieron advertencias oficiales sobre los riesgos de esta práctica y recomendaron que los aparatos de electroestimulación se utilizaran solo bajo supervisión médica, y no en centros deportivos.

Según los expertos, la electroestimulación está diseñada para acelerar el proceso de recuperación de lesiones, pero se ha demostrado eficaz cuando la persona se encuentra estática o no realiza mucho movimiento. Lamentablemente, en muchos centros especializados en entrenamiento se están usando estos chalecos para sesiones de ejercicios que llevan los músculos hasta la fatiga, y muchas veces con entrenadores que no tienen conocimientos suficientes sobre el sistema.

Planteémonos, entonces: ¿merece la pena la promesa de ponerse en forma sin esfuerzo? El riesgo es demasiado elevado: antes de apuntarte a un centro de electroestimulación, infórmate muy bien sobre el tipo de sesiones que se realizan, averigua qué tipo de formación han recibido los instructores y, sobre todo, consulta a tu médico ante cualquier duda.

No olvides que la electroestimulación, utilizada de manera correcta y controlada, puede ser una buena aliada, pero deberíamos mantenerla como un complemento al ejercicio activo. Sí, salir a caminar o a correr supone más esfuerzo, pero es tu salud la que está en juego: es mejor que dediques más tiempo a hacer deporte en vez de machacar tus músculos con electroestimulación durante 15 minutos.


Bloggers invitados – Despierta y Entrena

Laura Tejerina
¡Sígueme!